El mercado minorista plant-based en España alcanza los 546 millones de euros con las bebidas vegetales consolidándose en los hogares
El nuevo informe de GFI Europe revela que el 47,6% de los hogares españoles ya compra bebidas vegetales mientras el precio sigue siendo el principal freno para la carne vegetal
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9 junio 2026

Según el nuevo informe elaborado por el centro de pensamiento sin ánimo de lucro The Good Food Institute Europe a partir de datos de Circana y NIQ Homescan, las ventas minoristas de alimentos y bebidas vegetales alcanzaron los 546 millones de euros en 2025, registrando un crecimiento del 7,7% en valor y del 6,6% en volumen respecto al año anterior.
El informe, que analiza la evolución de categorías como carne vegetal, bebidas vegetales, queso vegetal y yogur vegetal entre 2023 y 2025, muestra un mercado que sigue creciendo de forma gradual y con una demanda sostenida, aunque con diferencias significativas entre categorías.
Casi la mitad de los hogares españoles compró bebidas vegetales en 2025
Las bebidas vegetales, que llevan más tiempo en el lineal del supermercado, siguieron siendo el gran motor del mercado plant-based en España. En 2025, esta categoría alcanzó los 355 millones de euros en ventas y creció un 5,8% en volumen, consolidándose como la categoría vegetal más integrada en el consumo habitual de los hogares españoles.
En 2025, las bebidas vegetales representaron ya el 10,4% de las ventas minoristas de leche, una cifra que refleja cómo estas alternativas han dejado de ser un nicho para convertirse en una categoría cada vez más generalizada.
Además, el análisis revela que el 47,6% de los hogares españoles compró bebidas vegetales al menos una vez en 2025, y que los compradores frecuentes continúan creciendo año tras año, con el porcentaje de hogares que compraron leche y bebidas vegetales, de media, al menos una vez al mes pasando del 16% en 2023 al 18,2% en 2025.
El informe también señala una evolución del consumidor hacia productos vegetales de mayor valor añadido. Las bebidas vegetales tipo “barista”, diseñadas específicamente para café y bebidas calientes, continuaron creciendo pese a tener precios superiores, lo que demuestra que factores como el sabor, la textura o la funcionalidad pesan en la decisión de compra de esta categoría.
El yogur vegetal acelera su crecimiento en España
Otra de las categorías con mejor comportamiento en el mercado español es el yogur vegetal. En 2025, sus ventas crecieron un 22,8% en volumen, alcanzando los 118 millones de euros, impulsadas por productos de marca más caros. Esto sugiere, de nuevo, que el sabor y la calidad son factores decisivos para los consumidores.
El precio sigue siendo el gran reto de la carne vegetal
En la categoría de carne vegetal, el precio continuó siendo el principal obstáculo para el crecimiento. En 2025, el volumen de ventas cayó un 7%, mientras que la carne vegetal seguía costando más del doble que la carne convencional en España, una diferencia significativamente mayor que en mercados como Francia, donde el sobreprecio ronda el 25%. En una encuesta europea de consumidores de 2023, ya el 41% de los participantes españoles indicaba que el precio era la principal barrera que les impedía apostar por más alimentos y bebidas vegetales.
A pesar de ello, casi uno de cada cinco hogares españoles compró carne vegetal al menos una vez durante 2025, una cifra que demuestra que sigue existiendo interés y curiosidad hacia este tipo de alimentos.
En paralelo, productos como el tofu y el seitán continuaron ganando terreno entre los consumidores españoles. Sus ventas crecieron un 8,6% en volumen en 2025, impulsadas principalmente por su accesibilidad: su precio era hasta 2,6 veces menor que el de la carne vegetal. No obstante, en 2025, el volumen de ventas de la carne de origen vegetal fue un 42 % superior al del tofu y el seitán combinados, lo que indica que los productos que reproducen el sabor, la textura o el formato de la carne convencional siguen siendo más populares entre los consumidores españoles.
Esta evolución demuestra que existe interés por diversificar las fuentes de proteína, pero también una fuerte sensibilidad al precio por parte del consumidor español, especialmente en un contexto de inflación persistente en el sector alimentario.
Un consumidor más exigente y un mercado cada vez más maduro
El informe también refleja una evolución del propio mercado plant-based en España. Tras varios años marcados por el crecimiento de la marca blanca, las ventas de productos de marca volvieron a crecer en categorías como bebidas y yogures vegetales, lo que apunta a un consumidor cada vez más dispuesto a priorizar atributos como el sabor, la innovación o la calidad nutricional.
“El mercado vegetal en España tiene el potencial de aportar beneficios tangibles para la salud pública, la sostenibilidad y la resiliencia alimentaria. Los consumidores buscan cada vez más opciones alineadas con estos valores, pero también valoran el sabor, la asequibilidad y la conveniencia para incorporarlas en su día a día. Las categorías que mejor responden a esas expectativas son precisamente las que más crecen, mientras que el precio sigue siendo una de las principales barreras para ampliar su adopción”, explica Carlos Campillos, responsable regional para España y Portugal de GFI Europe.
“La leche vegetal ya forma parte de la cesta de la compra habitual de millones de hogares españoles. El reto ahora es que las administraciones y la industria inviertan en investigación para que otras categorías, como la carne vegetal, puedan competir también en precio, accesibilidad y experiencia de consumo, y aportar esos beneficios ambientales, económicos y de salud”, añade.
España, ante una oportunidad estratégica en proteínas alternativas
España cuenta con una posición estratégica para convertirse en un país de referencia en el desarrollo de proteínas alternativas en el sur de Europa gracias a su capacidad agroalimentaria, científica e industrial.
Un análisis reciente apunta a que el mercado español de proteínas alternativas podría alcanzar los 6.700 millones de euros de aquí a 2040 y generar hasta 34.000 empleos, creando nuevas oportunidades para la industria alimentaria, agrícola y tecnológica del país.
“La oportunidad para España es enorme: contamos con el talento investigador, empresarial y agrícola para convertirnos en un referente europeo en proteínas alternativas. Pero para desbloquear ese potencial, las administraciones españolas deben apostar por la inversión en I+D y las empresas y la distribución pueden explorar soluciones innovadoras para abordar la barrera de precios y responder a la creciente demanda de alimentos vegetales por parte de los españoles”, concluye Carlos Campillos.
