Proteínas alternativas en España
España tiene un gran potencial para convertirse en un referente del sur de Europa en esta innovación clave para un sistema alimentario más competitivo, más sostenible y más seguro.


Ecosistema de proteína alternativa en España: desde la I+D al mercado
Explora los diferentes contenidos sobre el ecosistema de I+D y de empresas que están haciendo posible el sector de proteínas alternativas en España.
España siempre se ha destacado por ser un país comprometido con su tradición culinaria que ha sabido incorporar los avances en I+D en producción sostenible e innovadora de alimentos. En el caso de las proteínas alternativas, nuestro país ha comenzado también a caminar en esa dirección. Según los datos de 2025, las ventas minoristas de carne, leches y bebidas, quesos y yogures de origen vegetal crecieron un 7,7% respecto a 2024, llegando a alcanzar un valor total de 546 millones de euros. Gracias a su trayectoria y a la fortaleza que muestra su sector, España ocupa una posición privilegiada para poder convertirse en un caso de éxito tanto en Europa como a nivel mundial en el desarrollo de las proteínas alternativas.
Además, España cuenta con unas características únicas, como un tejido agroalimentario robusto, un sector exportador potente y un ecosistema foodtech vibrante. Estos elementos, junto al trabajo de los investigadores y emprendedores españoles que quieren seguir avanzando en este sector que hace posible dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía de forma más compatible con nuestros límites planetarios, hacen de España uno de los países más prometedores para el impulso a las proteínas alternativas. Por ejemplo, España es el país europeo en el que más se ha incrementado el número de publicaciones científicas en el período 2020-2025, con un crecimiento del 542%, lo que refleja el creciente interés de nuestros científicos, universidades y centros tecnológicos. En un contexto en el que la competitividad de la industria y la autonomía estratégica en el sector alimentario son también nuevas prioridades para las administraciones, las proteínas alternativas pueden ser grandes aliadas de estos objetivos públicos.
Las señales que están enviando los consumidores en nuestro país son claras y, según una reciente encuesta de OpinionWay, el 47 % de los españoles ya consume carne de origen vegetal al menos una vez al mes, y el 24 % tiene intención de incrementar su consumo de este tipo de productos en el futuro próximo. De hecho, según el proyecto europeo Smart Protein, el 45 % de los españoles ha aumentado su confianza en los productos de origen vegetal y, en general, los consumidores de nuestro país consideran la seguridad (73 %), la precisión en el etiquetado (71 %), y la fiabilidad (70 %) como los ámbitos más a valorar de este tipo de alimentos.
Además, según el ICEX, la mayoría de las empresas españolas del sector agrifoodtech se dedican a hacer avanzar soluciones de proteínas e ingredientes alternativos. Esto permite que nuestro país esté en una posición de partida muy beneficiosa para poder aprovechar todo el potencial que las proteínas alternativas pueden aportar a nuestra economía, nuestro medio ambiente, nuestra salud pública y nuestro compromiso con la acción climática.
Los beneficios de impulsar las proteínas alternativas como herramienta para abordar el reto alimentario que tenemos por delante no son sólo climáticos, ambientales o de salud. Según un reciente análisis de Systemiq, el sector de las proteínas alternativas podría también aportar 10.000 millones de euros en valor añadido bruto (VAB) a la economía española para 2040 en un escenario de ambición moderada, en el que se movilizan más recursos y desarrollan políticas públicas adecuadas para impulsar el sector. Esto incluiría un mercado nacional de 6.700 millones, exportaciones por valor de 3.000 millones de euros y el respaldo de 34.000 empleos en toda la cadena de valor, el 12% de ellos en la producción agrícola.
Por ello, es importante que las administraciones, tanto a nivel nacional como autonómico, apuesten de forma clara por el sector de proteínas alternativas. Si aspiramos a un sistema alimentario que pueda dar respuesta a la demanda y las necesidades de las personas de forma competitiva al tiempo que cuida nuestros recursos hídricos, nuestro suelo y nuestro medio natural, las proteínas alternativas son una de las opciones clave para hacerlo posible.
Sin embargo, y como refleja nuestro Informe sobre el estado del ecosistema de proteínas alternativas en España, todavía existen cuellos de botella clave para obtener todos esos beneficios. Algunos de ellos tienen que ver con ofrecer el acompañamiento necesario para que nuestros científicos, grupos de investigación y centros tecnológicos puedan seguir impulsando la I+D a nivel europeo y global. Otros de ellos tienen más que ver con ofrecer a los emprendedores y empresas que ya están desarrollando soluciones y productos en el sector de proteínas alternativas pueden tener la certidumbre, la seguridad y el apoyo necesario para que estos alimentos sean cada vez más sostenibles, más saludables y más accesibles al mayor número posible de personas.
En definitiva, España tiene el potencial para jugar un papel relevante en la construcción del sistema alimentario del futuro, y desde GFI Europe estamos trabajando para hacerlo posible.




