Inversión en infraestructuras para la producción de proteínas alternativas
El equipo de incidencia política del Good Food Institute Europe colabora con responsables políticos, inversores y empresas para cerrar la brecha de financiación de infraestructuras necesarias para la producción de proteínas alternativas.

¿Por qué es necesario invertir en infraestructuras y en la ampliación de la producción de proteínas alternativas?
Diversificar el suministro de proteínas en Europa es esencial para desarrollar un sistema alimentario más sostenible y resiliente, y crear oportunidades para impulsar el crecimiento sostenible y fomentar empleo en toda la cadena de suministro.
Las proteínas alternativas – de origen vegetal, obtenidas mediante fermentación o células cultivadas – son una de las soluciones más prometedoras para lograr este cambio. Sin embargo, para que estas opciones sean asequibles y accesibles en toda Europa, se necesitan la infraestructura y la inversión adecuadas que permitan producirlas a gran escala.
Al invertir en infraestructuras para las proteínas alternativas, Europa puede garantizar que los beneficios económicos de la diversificación proteica se noten a nivel local y convertir su experiencia científica, líder a nivel mundial, en una industria próspera.
¿Qué tipo de infraestructura requiere la producción de proteínas alternativas?
Para ampliar la producción de proteínas alternativas se necesitan infraestructuras como:
- Instalaciones de procesamiento para transformar cultivos como los guisantes, la soja o el trigo en alternativas vegetales a la carne y los lácteos.
- Instalaciones de fermentación que utilizan microorganismos para producir ingredientes proteicos.
- Instalaciones piloto y de demostración de carne cultivada, donde se pueden probar y optimizar los procesos de cultivo de células animales antes de pasar a la producción comercial a gran escala.

Estas instalaciones especializadas resultan costosas. Para poner en perspectiva proyectos individuales:
- Una planta de demostración o piloto suele costar entre 1 millón y 20 millones de euros.
- Una instalación a escala comercial suele oscilar entre los 15 millones y más de 150 millones de euros.
Los costes varían en función de la tecnología, el tamaño y la ubicación. Las instalaciones de procesamiento de alternativas vegetales suelen ser más baratas, mientras que la fermentación de precisión y la carne cultivada requieren equipos más especializados.
¿Qué significa esto para las empresas de proteínas alternativas?
El sector de las proteínas alternativas está compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas que carecen de los recursos necesarios para financiar la infraestructura por sí mismas y dependen de inversores privados que, a menudo, se muestran reacios a asumir el riesgo. Esto genera un déficit de financiación justo en el momento más crucial: cuando una empresa está lista para pasar de la fase de concepto a la producción comercial.
Las empresas en fase inicial suelen depender de subvenciones y capital, pero las instalaciones pioneras (first-of-a-kind o FOAK en inglés) y las comerciales requieren deuda a largo plazo y estructuras de financiación mixta que la financiación convencional rara vez ofrece.

Las proteínas alternativas necesitan mecanismos de financiación innovadores adaptados a su perfil de riesgo, en los que los inversores públicos y privados compartan y distribuyan el riesgo de manera que estos proyectos resulten viables.
Sin una infraestructura adecuada y sin acceso a la financiación, las empresas podrían tener que retrasar su expansión o trasladar sus operaciones fuera de Europa, lo que limitaría tanto las oportunidades económicas como los avances en sostenibilidad.
¿Cuánta inversión se necesita?
Un análisis reciente de Systemiq, realizado con el apoyo de GFI Europe, revela que las proteínas alternativas podrían aportar 111 000 millones de euros a la economía de la UE para 2040. Sin embargo, para materializar ese potencial se necesitan 2 6000 millones de euros al año en inversión en infraestructuras.
De esa cantidad, aproximadamente 720 millones de euros al año tendrían que proceder de fuentes públicas, no para sustituir a la inversión privada, sino para reducir el riesgo de la inversión.
Para ponerlo en contexto, se trata de una fracción de la inversión total que se destina a otras tecnologías verdes en Europa. Solo en 2023, la energía eólica europea atrajo 48 000 millones de euros en inversiones de capital (CAPEX), y el sector solar de la región atrajo 55 000 millones de euros.
Por su parte, en 2024, las empresas europeas de proteínas alternativas recaudaron tan solo 470 millones de euros en capital privado y recibieron 63 millones de euros en financiación pública, una pequeña fracción de lo que el sector necesita.
¿Cómo pueden los gobiernos europeos apoyar el desarrollo de infraestructuras y la expansión de las proteínas alternativas?
La financiación pública puede ayudar a reducir el riesgo y hacer que los proyectos resulten más atractivos para los inversores privados. Herramientas como la coinversión pública o las garantías pueden respaldar el desarrollo de instalaciones piloto y comerciales, y contribuir a movilizar el capital privado adicional. Este tipo de apoyo ya ha demostrado su eficacia en otros sectores, como el de las energías renovables.
Europa se encuentra en una posición idónea para liderar la producción de proteínas alternativas. El continente concentra casi la mitad de la capacidad mundial de fermentación de grado alimentario para la producción de proteínas y más del 40% de la capacidad de producción de alternativas vegetales a la carne. Esta base industrial supone una ventaja considerable, pero requiere inversiones estratégicas para seguir el ritmo del crecimiento del sector y hacer frente a la competencia de otras regiones del mundo.
¿Qué gobiernos europeos han invertido ya en infraestructuras para las proteínas alternativas?
En toda Europa, algunos gobiernos ya están tomando medidas, mediante diversos instrumentos.
- El Banco Europeo de Inversiones ha dedicado más de 125 millones de euros en préstamos a cuatro empresas de proteínas alternativas (Matr Foods, Formo, Lantmännen y Heura), con importes que oscilan entre los 20 y los 50 millones de euros por empresa.
- En Alemania, MicroHarvest recibió una subvención de 5,5 millones de euros del programa de eficiencia energética y de recursos del Gobierno federal para construir su primera planta a escala comercial en el Parque Químico de Leuna, en Sajonia-Anhalt.
- En España, la primera planta de proteínas de origen vegetal de Galicia reunió una inversión total de 18 millones de euros, combinando subvenciones de la agencia de desarrollo regional IGAPE, capital de su fondo regional Xesgalicia y financiación adicional mediante préstamos del banco privado Banco Sabadell.
- En Finlandia, Solar Foods obtuvo una subvención de 44 millones de euros en el marco del «Hy2Use», un Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI), con otros 66 millones de euros destinados a una segunda fábrica. Su inclusión en un instrumento de política industrial diseñado para el sector del hidrógeno demuestra cómo las empresas de proteínas alternativas pueden aprovechar marcos estratégicos más amplios cuando aún no se dispone de programas específicos.
Estos ejemplos muestran lo que es posible, pero siguen siendo casos aislados. Los gobiernos europeos deben aprovechar mejor los programas existentes y desarrollar nuevos mecanismos de financiación adaptados a las proteínas alternativas, para pasar de casos aislados a una estrategia de inversión coherente y garantizar la competitividad de la base industrial europea.
¿Cómo está abordando GFI Europe esta cuestión?
GFI Europe colabora con responsables políticos, inversores y empresas para subsanar el déficit de financiación de infraestructuras destinadas a las proteínas alternativas, garantizando así que sus beneficios sociales se hagan realidad en Europa.
- Elaboramos estudios y análisis para cubrir las lagunas de conocimiento sobre las necesidades de infraestructura y las soluciones de financiación, proporcionando tanto a los inversores públicos como a los privados los datos que necesitan para actuar.
- Reunimos a inversores públicos y privados para facilitar el diálogo sobre los obstáculos y las soluciones comunes, contribuyendo a armonizar los intereses y a desarrollar los enfoques colaborativos que requiere la inversión en infraestructuras a gran escala.
- Apoyamos a los inversores públicos y a los responsables políticos para que incluyan las proteínas alternativas en los marcos de política industrial, los programas de financiación y los instrumentos financieros, tanto a nivel de la UE como a nivel nacional.
Como organización sin ánimo de lucro que trabaja para construir un sistema alimentario más sostenible y resiliente, nuestra labor solo es posible gracias a la generosidad de nuestra familia de donantes.
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Echa un vistazo a nuestros diversos recursos en inglés para entender el panorama de la inversión y las infraestructuras en el sector de las proteínas alternativas en Europa.








