La inversión en empresas de proteínas alternativas crece en Europa, pero el sector ya no puede depender solo del capital riesgo
Los últimos datos muestran que nuevas formas de financiación están empezando a consolidar el panorama de las proteínas alternativas en Europa, desarrollando la capacidad necesaria para escalar la producción.
27 de agosto de 2026

Tras un verano marcado por olas de calor y sequías que han puesto bajo presión la producción de alimentos en Europa y con conflictos internacionales amenazando las cadenas de suministro, resulta cada vez más evidente la necesidad de diversificar nuestras fuentes de proteína.
En este contexto, la carne de origen vegetal, la carne cultivada y la fermentación pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de un sistema alimentario más resiliente y sostenible. Sin embargo, aunque hasta ahora han sido las empresas y la inversión privada las que han impulsado el desarrollo de estos alimentos en Europa, los gobiernos están empezando a intervenir con nuevas fórmulas de financiación para apoyar su expansión y materializar todo su potencial.

Según el análisis del GFI de los datos de Net Zero Insights*, las empresas europeas de proteínas alternativas recaudaron 236 millones de euros (274 millones de dólares) en inversión privada durante los primeros seis meses de 2026 — un aumento del 56% respecto al mismo periodo del año anterior.
El crecimiento estuvo liderado por las empresas de fermentación, muchas de las cuales también recibieron subvenciones, lo que puede reforzar la confianza de los inversores y permitir que el capital privado, cada vez más escaso, rinda más.
La inversión en carne cultivada creció ligeramente, aunque se mantuvo por debajo de su pico de 2023 – una señal de que el sector necesita diversificar sus fuentes de financiación para asegurar un camino hacia la comercialización. Las empresas de productos de origen vegetal registraron una fuerte caída en la inversión privada (aunque el segundo semestre de 2025 fue especialmente sólido), con muchas empresas entrando en la difícil fase de escalado.
Los datos muestran que las startups europeas captaron más de tres cuartas partes del total mundial del sector. Sin embargo, se trata de una proporción mayor de un volumen total más reducido, ya que la financiación mundial cayó de 341 millones de euros (388 millones de dólares) en los primeros seis meses de 2025 a 306 millones de euros (359 millones de dólares) en el mismo periodo de este año.
El número de operaciones también se redujo a la mitad durante el mismo periodo, lo que sugiere que los inversores, cada vez más selectivos, están apostando por un número menor de empresas. Desde hace tiempo está claro que las startups de proteínas alternativas ya no pueden depender únicamente del capital riesgo a medida que entran en la fase de escalado de la producción — pero están empezando a surgir nuevos enfoques de financiación.
Junto con Invest-NL e Invest International, reunimos a principios de este año a más de 40 inversores líderes para proponer nuevas formas de superar los retos a los que se enfrentan los innovadores del sector agroalimentario europeo.
Según ellos, la innovación agroalimentaria no encaja en el modelo de inversión tradicional, en el que se espera que las empresas crezcan rápidamente y generen alta rentabilidad en pocos años. Otras fórmulas, como combinar distintos tipos de financiación — subvenciones, préstamos y capital — podrían distribuir el riesgo del escalado entre un abanico más amplio de inversores.
La financiación pública también podría emplearse de forma más estratégica — no para sustituir la inversión privada, sino para dar a los inversores mayor confianza a la hora de financiar a las empresas de productos de origen vegetal durante la fase de escalado. El éxito de las empresas de fermentación al captar subvenciones para nuevas instalaciones ofrece una muestra de lo que es posible.
La fermentación lidera el camino
Las empresas que trabajan con fermentación de precisión, una tecnología que se utiliza desde hace décadas para producir cuajo para la elaboración de queso y que ahora permite producir ingredientes como proteínas lácteas y de huevo, recaudaron 100 millones de euros (117 millones de dólares en el primer semestre de 2026), más que los 97 millones de euros (104 millones de dólares) recibidos durante todo 2025.
Las empresas de fermentación de biomasa, que producen grandes cantidades de proteína mediante un proceso similar a la elaboración de cerveza, captaron 99 millones de euros (115 millones de dólares), frente a los 61 millones de euros (70 millones de dólares) del año anterior.
También aquí, las inversiones se concentraron en un menor número de operaciones, pero de mayor tamaño — como los 25 millones de euros (30 millones de dólares) captados por la empresa francesa de fermentación de precisión Verley y los 18 millones de euros (21 millones de dólares) captados por la empresa neerlandesa de fermentación de biomasa The Protein Brewery — lo que refleja una tendencia más amplia del mercado.
Además de esta inversión privada, las startups de fermentación captaron 67 millones de euros (77 millones de dólares) en subvenciones — un aumento considerable frente a los 45 millones de euros (52 millones de dólares) obtenidos por el conjunto de las empresas europeas de proteínas alternativas, en todos los pilares combinados, durante el mismo periodo del año anterior.
En algunos casos, esta financiación pública se combinó con inversión privada y préstamos respaldados por los gobiernos:
- Solar Foods recibió un paquete de financiación de 78 millones de euros (89 millones de dólares) de Business Finland, que incluía una subvención de 40 millones de euros y un préstamo de 38 millones, para comercializar su proteína Solein obtenida mediante fermentación.
- El programa Accelerator del Consejo Europeo de Innovación aportó 12,5 millones de euros (14 millones de dólares), combinando una subvención de 2,5 millones con 10 millones en capital, para ayudar a la empresa neerlandesa Vivici a ampliar la producción de proteínas lácteas mediante fermentación de precisión.
- Un consorcio europeo liderado por la empresa británica Adamo Foods recibió una subvención de 10 millones de euros (12 millones de dólares) en el marco de la iniciativa europea Circular Bio-Based Europe Joint Undertaking para ampliar la producción de su alternativa a la carne de vacuno obtenida mediante fermentación.

Invertir para llevar la carne cultivada al mercado
La comercialización también fue uno de los principales objetivos de las mayores inversiones en empresas europeas de carne cultivada. Aunque algunas startups han cerrado en un contexto de inversión complicado, el sector en su conjunto captó 18 millones de euros (21 millones de dólares), ligeramente por debajo de los 20 millones de euros (23 millones de dólares) obtenidos durante todo 2025.
Entre ellas se encuentra la empresa alemana Innocent Meat, que captó 6 millones de euros (7 millones de dólares) para desarrollar su tecnología de producción automatizada, obtener la autorización regulatoria y comenzar la construcción de una planta de demostración.
Sin embargo, la mayor operación privada del sector hasta la fecha corresponde a Meatly, una empresa de alimentación para mascotas elaborada con carne cultivada, que ha recaudado 12 millones de euros (14 millones de dólares/10 millones de libras) para construir una planta de producción a gran escala.
Gracias a plazos de comercialización más rápidos, la alimentación para mascotas a base de carne cultivada encaja mejor con los modelos tradicionales de inversión privada. En cambio, para que la carne cultivada destinada al consumo humano alcance todo su potencial, será necesaria también inversión pública en investigación de acceso abierto, junto con procesos regulatorios transparentes.
Los alimentos de origen vegetal necesitan nuevos modelos de financiación para crecer
Las empresas europeas que desarrollan carne y productos lácteos de origen vegetal captaron 18 millones de euros (21 millones de dólares), lo que supone una fuerte caída frente a los 61 millones de euros (67 millones de dólares) invertidos en el mismo periodo del año anterior.
En este contexto de inversión más restringido, algunas empresas del sector están consolidándose, con startups más pequeñas que son adquiridas por empresas más grandes o que se fusionan entre sí para reducir costes.
Otras han dejado atrás las primeras etapas de innovación y ahora buscan financiación para pasar de plantas piloto a una capacidad de producción industrial.
Este tipo de infraestructuras, necesarias con urgencia para todos los productores de proteínas alternativas, siguen siendo escasas en Europa. Como consecuencia, los inversores y las entidades financieras aún no cuentan con suficientes precedentes para evaluar con confianza el riesgo de realizar estas inversiones de gran escala. Por ello, serán necesarios nuevos mecanismos de financiación para impulsar la construcción de estas instalaciones.
Una oportunidad demasiado importante para dejarla únicamente en manos del capital riesgo
Las proteínas alternativas podrían ayudar a satisfacer la demanda de carne utilizando hasta un 90% menos de tierra. Incluso un cambio moderado en los patrones de consumo permitiría destinar el 21% de las tierras agrícolas europeas a impulsar la producción alimentaria europea.
Ofrecer a los consumidores alimentos de origen vegetal con un mejor sabor y más asequibles puede ayudarles a reducir su consumo de carne roja y procesada convencional sin necesidad de grandes cambios en su estilo de vida. Los primeros estudios sugieren que este cambio podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer colorrectal, mejorar la salud intestinal y contribuir al mantenimiento de un peso saludable.
Estas tecnologías también pueden permitir a las personas seguir disfrutando de sus alimentos favoritos sin agravar la crisis climática. La carne cultivada podría reducir las emisiones climáticas hasta en un 92% frente a la producción convencional, mientras que un análisis de ciclo de vida revisado por pares concluyó que la proteína de suero obtenida mediante fermentación de precisión por Verley genera unas emisiones significativamente menores que la leche de vaca.
Ninguno de estos beneficios podrá materializarse si las innovaciones alimentarias europeas permanecen atrapadas en la fase de desarrollo. Con tanto en juego para la seguridad alimentaria, los objetivos climáticos y la salud pública, no podemos dejar la diversificación de las fuentes de proteína únicamente en manos de las dinámicas del mercado. Además, de no hacerlo, corremos el riesgo de perder la oportunidad de la ventaja competitiva que ya tiene Europa gracias a su talento investigador y a su impulso por la financiación de la I+D en este ámbito.
Las empresas europeas de fermentación demuestran que los modelos de financiación combinada y de reparto del riesgo pueden desempeñar un papel importante. El reto ahora es ampliar y adaptar este enfoque a todo tipo de proteínas alternativas para construir un sistema alimentario más resiliente y sostenible.
Metodología
Consulta nuestra metodología para el análisis de la inversión en empresas de proteínas alternativas.
Datos de conversión
Todas las conversiones de dólares a euros se han realizado utilizando el tipo de cambio medio correspondiente al primer semestre de 2026: 0,8599.