Financiación pública para la investigación
Los equipos de incidencia pública y de ciencia y tecnología del Good Food Institute Europe trabajan para impulsar la financiación pública de la investigación y el desarrollo para que las proteínas alternativas sean más atractivas y asequibles para todos.

¿Por qué deberían las administraciones financiar la investigación en proteínas alternativas?

Del mismo modo que han financiado la I+D en energías verdes para hacerlas la opción más atractiva, las administraciones que quieran contribuir a hacer sus sistemas alimentarios más sostenibles y seguros deberían invertir en investigación de acceso libre sobre la carne, el marisco, los huevos y los lácteos vegetales, cultivados y obtenidos mediante fermentación. Invirtiendo en la diversificación de fuentes de proteínas, las administraciones pueden también asegurar que la ciencia y la innovación en materia alimentaria llega a su comercialización, permitiendo a su vez a Europa ser un actor fundamental a nivel global en materia de biotecnología alimentaria y de biofabricación.
Las empresas están ya desarrollando estos alimentos y algunos gobiernos sí están liderando esta oportunidad con inversiones, pero la magnitud de esta oportunidad hace que sea necesaria una mayor apuesta por parte de las administraciones para acelerar este progreso, facilitar la reducción de costes y permitir que estas opciones sean asequibles para el mayor número posible de personas.
La inversión del sector privado en investigación de acceso libre puede abordar retos existentes en investigación básica y, por tanto, impulsar a todo el sector en lugar de una empresa en particular.

Explora el ecosistema europeo de investigación en proteínas alternativas
Nuestros informes sobre el estado del ecosistema de investigación europea en proteínas alternativas ofrecen análisis detallados sobre la financiación pública y sin ánimo de lucro, las publicaciones académicas y las patentes.
¿Qué nivel de inversión es necesario?
Según la Evaluación de Necesidades de Innovación Mundiales (GINA en inglés) realizada por ClimateWorks Foundation y la Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO, en inglés), se necesita una inversión global de 10 100 millones de dólares estadounidenses al año en investigación y desarrollo, así como en infraestructuras y ampliación de la producción, para obtener todos los beneficios de las proteínas alternativas.
Para alcanzar ese objetivo de aquí a 2050, estimamos que los gobiernos europeos deberían invertir conjuntamente 1 300 millones de euros al año para 2035, de los cuales 550 millones de euros se destinarían a la I+D.

Si todos los países europeos contribuyeran de forma equitativa a alcanzar este objetivo, en función de su inversión anual proporcional en I+D, este gráfico muestra cuál debería ser el nivel de inversión entre varios países.
Según un análisis más reciente de Systemiq, para desbloquear todo el potencial de las proteínas alternativas, los gobiernos deben invertir 690 millones de euros al año en innovación e investigación en toda Europa. Con una financiación de 236 millones de euros en 2026, Europa corre el riesgo de perder las ventajas en materia de seguridad alimentaria, sostenibilidad y beneficios económicos que ofrece la diversificación de las proteínas.
La inversión pública en I+D envía señales claras a las empresas y a los inversores privados y, por lo tanto, actúa como catalizador. Además, el papel de la financiación pública es complementario a la inversión privada. Mientras que las empresas suelen centrarse en retos a corto plazo y quieren proteger sus innovaciones, los fondos públicos pueden destinarse a cuestiones de I+D a más largo plazo y con visión de futuro, diseñadas para maximizar los beneficios públicos. La financiación pública puede abordar cuestiones fundamentales y, dado que los resultados suelen ser de acceso abierto, puede impulsar el crecimiento de todo un sector, en lugar de limitarse a una sola empresa.
Definir la inversión pública en I+D
La inversión pública en I+D puede definirse como aquella que contribuye directamente al avance del conocimiento y la capacidad en los ámbitos científico, técnico y socioeconómico. Puede tratarse de financiación destinada a proyectos de investigación académica, programas de formación en investigación como doctorados o becas, consorcios o colaboraciones entre académicos y empresas (que pueden incluir aportaciones de fondos privados) y subvenciones a empresas para financiar la innovación. Existen muchos otros tipos de inversión pública necesarios para la transición de los sistemas alimentarios, como los préstamos a empresas para financiar el escalado de producción y las inversiones en la construcción o la reconversión de infraestructuras industriales. Este tipo de inversiones son importantes para reducir los costes y hacer que las opciones sostenibles sean más asequibles para el mayor número posible de personas.
“Dado que el sabor, el precio y la comodidad determinan lo que come la mayoría de la gente, la inversión pública en I+D debería centrarse en hacer que las proteínas alternativas sean competitivas en estos aspectos, de modo que las opciones sostenibles se conviertan en la elección por defecto.”
acacia smith, senior policy manager en GFI Europe
¿Cómo están apoyando diferentes gobiernos la investigación en proteínas alternativas?
Entre 2020 y 2025, los inversores europeos destinaron 1.300 millones de euros a la investigación sobre proteínas alternativas, de los cuales 236 millones de euros se invirtieron en 2025.
Unión Europea
La Comisión Europea destinó 469 millones de euros a la investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que supuso un aumento del 253 % en ese periodo. Más del 40 % de esta financiación procedió del Grupo temático 6 de «Horizon Europe». Se han llevado a cabo varios proyectos plurianuales basados en consorcios, entre los que se incluyen la subsanación de lagunas de conocimiento sobre todos los tipos de proteínas alternativas, la creación de entornos alimentarios propicios y el avance en el campo de la fermentación.

GFI apoya varios de estos proyectos, como GIANT LEAPS, FEASTS y HealthFerm. Obtén más información sobre nuestra participación en consorcios de proyectos y accede a nuestra base de datos de financiación.
Alemania
El gobierno alemán invirtió 79 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en tercer lugar entre los países europeos. Ha adoptado una serie de medidas, entre las que se incluyen fondos de investigación específicos para las proteínas alternativas. Alemania lidera Europa en financiación pública para la investigación sobre productos de origen vegetal y, aunque queda por detrás de otros países en materia de fermentación y carne cultivada, poco a poco está empezando a apostar también estas plataformas. En 2026, el Gobierno federal alemán anunció, como parte de su Agenda de Alta Tecnología, que apoyaría con mayor firmeza la carne cultivada y la fermentación de precisión, y que crearía un centro de innovación específico.
Dinamarca
El gobierno danés invirtió 24 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en el décimo puesto entre los países europeos. El objetivo de esta investigación e innovación ha sido apoyar al creciente sector de los productos de origen vegetal del país e incentivar a los agricultores para que cultiven productos ricos en proteínas. Si se incluye la financiación privada, Dinamarca es el país que más invierte en Europa, con 176 millones de euros.
España
El gobierno español invirtió 26 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en el noveno puesto entre los países europeos. Esto incluye una inversión de 5,2 millones de euros en un proyecto para desarrollar carne cultivada elaborada con grasas más saludables, en un esfuerzo por reducir las tasas de cáncer de colon y el colesterol alto, dos de los problemas de salud más mortales en España. En 2023, la Generalitat de Cataluña invirtió 7 millones de euros en un Centro de Innovación en Proteínas Alternativas (CiPA), que abarca diversos proyectos, entre ellos algunas iniciativas destinadas a ayudar a las empresas del sector vegetal y de la fermentación a escalar sus procesos.
Finlandia
El gobierno finlandés invirtió 62 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que le sitúa en cuarto lugar en Europa. Esta cifra incluye una subvención de 34 millones de euros a la startup de fermentación Solar Foods, lo que ha permitido a la empresa acelerar el avance de su primera planta de producción y duplicar la inversión del país en proteínas sostenibles.
Francia
El gobierno francés ha invertido 29 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en séptimo lugar entre los países europeos. Por ejemplo, la startup de fermentación de precisión Standing Ovation recibió un total de casi 5 millones de euros del gobierno francés y del banco estatal Bpifrance durante ese periodo. En marzo de 2026, la empresa recibió otros 30 millones de euros de Bpifrance y otros inversores, que no se incluyen en las cifras de este informe.
Países Bajos
El gobierno neerlandés ha invertido al menos 88 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en segundo lugar entre los países europeos, a pesar de que es probable que las cifras disponibles estén por debajo de la realidad. Como país precursor en el ámbito de la carne cultivada, el gobierno neerlandés puso en marcha el programa de financiación “Cellulaire Agricultuur Nederland”, de 60 millones de euros (una cifra récord) diseñado para acelerar la investigación y la comercialización de la carne cultivada y la fermentación de precisión, así como la educación y la formación para garantizar que los trabajadores estén preparados para ocupar los puestos de trabajo que crea este sector.
Reino Unido
El gobierno británico ha invertido 145 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, la cifra más elevada de todos los países europeos. El Reino Unido cuenta con un rico ecosistema de I+D en proteínas alternativas, que incluye un centro de investigación y fabricación en agricultura celular dirigido por la Universidad de Bath y respaldado por una financiación gubernamental de 12 millones de libras esterlinas. Sin embargo, la importante reducción de la financiación en 2025, tras varios años de aumentos sostenidos, supone que el Reino Unido corre el riesgo de perder impulso, lo que pone de relieve la necesidad de una financiación más constante para garantizar que la comunidad académica recién creada siga creciendo.
Suecia
El gobierno sueco invirtió 47 millones de euros en investigación sobre proteínas alternativas entre 2020 y 2025, lo que lo sitúa en sexto lugar entre los países europeos. Esto incluye una inversión de 60 millones de coronas suecas (aproximadamente 5,2 millones de euros) a lo largo de cuatro años en el proyecto PLENTY, centrado en la circularidad del sistema alimentario, incluido el uso de subproductos en la fermentación.
Más allá de Europa, China ha incluido por segunda vez las proteínas alternativas como una prioridad clave en su plan quinquenal. También observamos ejemplos excelentes de gobiernos de países como Canadá, Australia, Japón y Corea del Sur, que están destinando importantes sumas e invirtiendo en el potencial de la carne de origen vegetal y cultivada, así como en la fermentación. Consulta el informe State of Global Policy de GFI para obtener una visión general completa de la financiación de I+D a nivel europeo y mundial.
¿Dónde se necesita la inversión pública en investigación?
GFI Europe ha llevado a cabo una investigación de mercado para establecer una hoja de ruta para los alimentos de origen vegetal y cultivados. Comprueba cuáles son las prioridades de innovación en proteínas alternativas para saber más sobre brechas comerciales y científicas, necesidades tecnológicas y prioridades de inversión en cada etapa de la cadena de valor.

Cómo trabajamos
GFI Europe trabaja con científicos, responsables políticos y otras organizaciones para reducir las brechas de conocimiento sobre el importante papel de la financiación pública de la I+D en los sectores de carne de origen vegetal, cultivada a partir de células y en el de los alimentos obtenidos mediante fermentación.
- Nuestros equipos de incidencia pública y científico-técnico trabajan con responsables del sector público para compartir nuestra experiencia sobre las prioridades en I+D, contribuyendo a asegurar que la inversión gubernamental se dirige a las áreas de mayor impacto. Definimos el impacto basándonos en qué avances de I+D pueden llevar a un mayor nivel de adopción y, por tanto, un mayor beneficio para la sociedad.
- Aprovechamos nuestras redes en el ámbito de investigación europea para apoyar a los científicos que quieren acceder a financiación.
- Financiamos la investigación a través de nuestro Programa Global de Becas de Investigación, con más de 19 millones de euros asignados hasta la fecha a investigadores de 19 países diferentes. También financiamos la investigación en colaboración con otras entidades financiadoras; por ejemplo, nuestra alianza de 2026 con la Fundación para la Investigación en Alimentación y Agricultura (FFAR) para apoyar la optimización de ingredientes proteicos de origen vegetal y obtenidos mediante fermentación.
- Colaboramos con plataformas a nivel europeo que trabajan en I+D aplicada a sistemas alimentarios, incluyendo EIT Food, FOODForce, el Climate Innovation Hub, y la European Alliance for Plant-based Foods.
Conoce más sobre cómo la I+D allana el camino para el crecimiento del sector [en inglés]:

Boston Consulting Group. (2022).

Climate Advisers. (2023).

Climate Works Foundation. (2023)
Nuestra experta en financiación pública de la I+D
Acacia Smith lidera nuestro trabajo para asegurar la financiación pública de la I+D sobre proteínas alternativas, trabajando con científicos, responsables políticos y otras organizaciones para impulsar la innovación en los alimentos de origen vegetal, cultivados y obtenidos mediante fermentación.